Chile (1)

Domingo, 20 de septiembre de 2009 Sin comentarios

PIMIENTO.   

Aunque el término CHILE lo abarca todo, en Méjico se utiliza también la palabra “pimiento” o CHILE PIMIENTO para referirse de forma específica a los morrones, grandes, rojos, de carne gruesa y carentes de todo picor.

El CHILE es originario de Méjico y una de sus aportaciones cumbre a la alimentación del mundo.  Digo “una” porque son casi incontables y  “cumbre” porque nos habríamos muerto todos de hambre sin pimientos, maices y demás.  Que sería de lo italianos sin la pasta de tomate, de los húngaros sin la paprica y de los indios sin sus curris.

Los CHILES son solanáceas que crecen en pequeños arbustos.  Las que nacen y crecen todos los años son variedades del Capsicum annunm y las perennes Capsicum frutescens.

Pero esta aparente simplicidad botánica esconde todo un mundo de sorpresas.   La oferta de CHILES en Méjico es inigualable y casi incatalogable.  Cada ESTADO y cada comarca cultiva sus propias variedades de sabor, color, tamaño, forma y textura características.   La diferencia viene marcada por las características genéticas de cada planta, pero también por factores ambientales y humanos. 

La sensibilidad del CHILE a las condiciones de suelo, humedad y luz es extraordinaria.  Dos CHILES “iguales” procedentes de regiones diferentes alteran completamente su sabor e incluso aspecto.  Llevo años intentando producir JALAPEÑOS en Madrid con semillas directamente traídas de Méjico y no consigo que sirvan para darle el punto a una TORTA.

El CHILE, por otra parte, es susceptible de distintos tratamientos para su conservación.  Cosas como secar, ahumar o escabechar los CHILES resulta en productos marcadamente diferentes de usos dispares.

Por el último los CHILES pueden recogerse para su consumo o conservación con distintos grados de madurez.  Los CHILES muy maduros tienden a ser rojos u oscuros.  Los más jóvenes verdes o amarillos.  Cada etapa de su ciclo vital confiere al CHILE cualidades específicas y los hace aptos para una y otra aplicación culinaria.

La especialización regional de los CHILES es uno de los mejores indicadores para saber de dónde procede un PLATILLO mejicano.  

Tanta variedad se traduce en infinitos nombres y aprovechamientos gastronómicos.  Muchos irrepetibles fuera del huerto y fogón que los vió nacer.

Lo de nombres infinitos es apenas una exageración.  Basta secar un CHILE JALAPEÑO para que se convierta en CHILPOTLE, un CHILACA en PASILLA, un BOLA en CASCABEL.  Viajar de un  ESTADO a otro convierte al CHILE AMASH en AMASHITO o simplemente en MAX.  El mismo nombre puede referirse a distintos CHILES en función de su procedencia y entonces hay que recurrir a ponerles apellido cual niños de orfelinato.

En Méjico dicen que  hay un CHILE para cada cosa.  O que cada cosa tiene su CHILE, que es incluso condición más rigurosa. Y se quedan cortos.  

Habría que analizarlo con cuidado pero me da la impresión que no hay un solo PLATILLO que sea completo y  mejicano que no exija de sus CHILES.  Están en todas las SOPAS, GUISOS y TORTAS que se precien.  Y si no lo están en directo lo estarán aderezando el preparado central en forma de CALDOS, ATOLES (o más propiamente CHILEATOLES), SALSAS, ADOBOS, MOLES o PIPIANES.  Y si tampoco lo están así, la tradición seguramente exija su presencia al alcance del comensal en forma de láminas finísimas, CHILE en polvo o TOREADO. Hasta la fruta fresca requiere de los servicios del CHILE PIQUÍN generosamente espolvoreado.

Los DULCES se libran de esta ley pero simplemente porque es posible encontrarlos y buenos que no necesitan ser acompañados.  En otras palabras sí es posible encontrar DULCES y golosinas con CHILE entre sus ingredientes.

Esto de mezclar dulce y picante es lo que más difícilmente entra en la mente de un extranjero.  En España estamos condicionados a asociar la palabra CHILE a ardores estomacales.  Las cosas pican o no pican.  Si un pimiento tiene aspecto éxotico necesariamente pica y no es para comer en casa y sin supervisión.  Para jugarse el paladar bastan los pimientos de Padrón.  Y en cualquier caso estas cosas son sólo para mayores.  A los niños hay que protegerlos de la comida picante que, como todo el mundo sabe, causa cáncer de paladar, de estómago y de intestino, además de retardar el crecimiento.  Mejor una buena ración de bollería industrial.

Lo cierto es que hay CHILES para todos los gustos.  No todos los CHILES pican.  Aunque también es cierto hay pocos que no lo hagan en absoluto.  El picor de los CHILES se extiende en un amplio abanico de potencias y matices que introduce una nueva dimensión al sabor de la comida.  El CHILE transforma el sabor de la comida y lo transporta a un nuevo espacio repleto de lugares sorprendentes.  No se trata de realzar sabores y mucho menos de reducir las sensaciones a un picor lacerante y omnipresente.

La experiencia barrigo-vital del mejicano es, por tanto, muy diferente a la de los pueblos próximos.  Ahí estamos los españoles, los norteamericanos de los EEUU e incluso los centroamericanos.  El MAÍZ está en todas partes, pero el CHILE no.  Adobamos el ITACATE diario con tradiciones precolombinas, formas fálicas y capacidades ALBÚRICAS y tenemos al mejor representate de la virilidad, el MACHISMO y el MEXICANISMO.  Un potente símbolo de identidad nacional; popular y cachondo.  Suficientemente ” incorrecto” para ahuyentar al político de turno y reforzar su carácter totémicamente popular.   Un NACIONALISTA cabal queda bien impulsando estudios, exposiciones y programas de investigación sobre la cultura del MAÍZ o el papel del FRIJOL en la dieta TOLTECA.  Pero atreverse con el CHILE exige casta para no salir TOREADO en el intento. 

Tal vez sea asunto para la próxima primera Presidenta de Méjico.  Si la dejan acercarse.  Al parecer las mujeres tenían estrictamente prohibido acercarse a CHILARES en casi todo el centro de Méjico.    Tanto para proteger su casta mirada como para evitar que un sobreesfuerzo de las plantas destrozara el vigor de los plantíos.

Para mi que el CHILE es a Méjico lo que el toro a España.

Volviendo a la planta.  He intentado identificar, localizar y describir en este Diccionario todas las variedades de las que he oído hablar o me han aparecido escritas.  Seguramente no están todas las que son y más de un nombre ha resultado ser el mismo CHILE.  Pero, curiosamente, tampoco he encontrado una lista sistemática en ninguna otra parte.  Así que aquí van:

Seguro que me he dejado a más de uno por el camino.  Cualquier referencia adicional es bienvenida.

Fufurufo

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Genitales femeninos.

Ver CHANGO, CHILE, MAMEY, PANOCHA, PAPAYA, PINGA, TAMAL, VERGA.

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Viejerío (2)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Grupo de mujeres.

“El viejerío se fue al jardín a hablar de sus cosas”.

Viejerío (1)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Término genérico y despectivo para hablar de las mujeres en su conjunto.

“Con esto de la liberación de la mujer, el viejerío anda revolucionado”.

Vieja (5)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Prostituta.

Esto parece una continuación de lo anterior.  Es prácticamente inevitable que después de las descripciones previas, lo de VIEJA no fuera asignado también para referirse a las mujeres que se ganan la vida ejerciendo la prostitución.

En cualquier caso, me da la impresión de que éste es un término reservado únicamente para conversaciones de hombres en las que no hay mujeres presentes.  No queda bien hablar de las VIEJAS cuando otras mujeres a las que posiblemente se las llama igual “cariñosamente” están escuchando.

Vieja (4)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Mujer provocativa, agresiva sexualmente.

Una VIEJA “bien” debe ser guapa, una MAMASITA.  Inevitablemente las hay que se lo creen, atacan pero no alcanzan el nivel.  En este caso también se puede hablar de VIEJA aunque despectivamente.

Vieja (3)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Mujer joven y obscenamente despampanante.

Ver CULO DE VIEJA, MAMASITA.

Vieja (2)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Por antonomasia, la ESPOSA.

Normalmente se utiliza para hablar de la propia – MI VIEJA -  o para comentar con un COMPADRE o amigo cercano las cualidades, andanzas o maledicencias de las respectivas.

Es curioso que en España se escuche en algunos ambientes la palabra VIEJA para referirse a la MADRE.  Entiendo que es una referencia velada o no tan veladamente despectiva al hecho de que una MADRE, por necesidad física incontestable, es mayor que el hijo.  En un hogar tradicional la VIEJA no puede ser otra que la MADRE.

Esta asociación no tiene ningún sentido en Méjico.  La MADRE es la MADRE y NO SE VALEN ningún tipo de referencias malsonantes o malpensantes.

La VIEJA, por otra parte, es una persona que ha vivido lo suficiente como para conocer todo lo que de la vida se puede conocer, que es más mañosa que sincera, capaz de maniobras arteras para embaucarlo a uno y dejarlo en la estacada.  La VIEJA es, por lo tanto, maliciosa. 

Las mujeres, por el hecho de serlo, ya causan esa impresión de maldad o retorcimiento al mejicano.  Si además son guapas, jóvenes y se arreglan provocativamente, entonces no queda otro remedio que dar por sentado que se encuentran a la caza de algún desprevenido que morirá gozando como si lo hubiera picado la viuda negra.

La ESPOSA ya cazó.  Eso es suficiente para constatar su maña y malas artes. Además, seguramente, es posible narrar todo tipo de tropelías realizadas por la señora de la casa con las finanzas del hogar.  Que si un mueblecito por aquí, un regalo para su MAMA, un coche que no se puede pagar, una casa que es un pozo sin fondo y cosas por el estilo.  O sea, no sólo cazó, sino que además es evidente que está chupando del bote.  ¿Quién mejor puede ser calificada de VIEJA?.

“Tu vieja te va a meter en un lío si sigue comportándose así”.

Vieja (1)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Término genérico para referirse a las mujeres, especialmente las que son, parecen o por su edad u otra condición deberían ser sexualmente activas.

La palabra puede aplicarse a cualquier mujer desde la pubertad hasta que por su edad o condición deje de constituir, a juicio del hablante, un objeto de deseo.

Vialidad (2)

Domingo, 3 de febrero de 2008 Sin comentarios

Circulación, tráfico.

“La vialidad empeora día con día. Cada vez hay más coches y menos orden”.

Ver TRÁNSITO.

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